Por
qué se plantea un
estudio acerca de la incidencia del uso de diferentes aceites de cobertura
y proteínas exógenas en la calidad nutricional y comercial
de las conservas de atún?. Porque
las conservas de atún de Tailandia y Filipinas emplean,
presumiblemente, diferentes aceites de cobertura y proteínas
exógenas a los usados por la industria atunera española,
lo cual casi con toda certeza incide negativamente en la calidad final
del producto a nivel nutricional. cara a
una hipotética entrada de las conservas de atún
de Tailandia y Filipinas en el mercado de la UE con un trato arancelario
preferencial, es imprescindible tener un estudio científico
riguroso que diferencie la conserva de atún de Tailandia y Filipinas
de la conserva de atún española, a nivel nutricional
y consecuentemente de calidad final, a fin de que el consumidor sea
consciente del producto que consume y de cómo puede afectar
a su dieta. Consideraciones
analíticas y técnicas del análisis: Con el objetivo de incrementar
la transparencia del mercado y mejorar la información al
consumidor se plantea
realizar este estudio de caracterización de los aceites
de cobertura de muestras de atún en conserva fabricadas en
países donde es habitual el empleo de aceite de palma: en
particular Malasia, Tailandia y Filipinas. Aprovechando
el plan de muestreo se estudiará también
la presencia de proteína de soja y proteína láctea
en estas conservas. La adición de estas proteínas
es habitual en algunos países no comunitarios y su empleo en
conservas comercializadas en Europa requeriría que fuese reflejado
este ingrediente en el etiquetado (Ver el informe “Situación
del uso de proteína hidrolizada vegetal en las conservas de
atún comercializadas en España”.Interatún-2002) Aparte
del aceite de oliva predominante en los países mediterráneos,
existen muchos aceites distintos de origen vegetal cuya situación
de uso en la elaboración de conservas bajo la denominación “aceite
vegetal” recogida en la Norma General de etiquetado, presentación
y publicidad no es conocida para el consumidor (se permite la denominación “vegetal” para
cualquier aceite de origen vegetal). Este aspecto
puede tener una enorme importancia desde el punto de vista nutricional
y comercial, ya que una dieta nutricionalmente correcta debe incluir ácidos grasos saturados, monoinsaturados y poliinsaturados
en cantidades equivalentes. Sin embargo, la dieta occidental incluye
porcentajes demasiado elevados de ácidos grasos saturados, debido
básicamente a los alimentos de origen animal. Hoy en día
está admitido que las grasas saturadas tienen efectos adversos
sobre la salud cardiovascular y que esto es corregido cuando en la
dieta se incluyen grasas poliinsaturadas que tienen la particularidad
de hacer disminuir los niveles séricos de la lipoproteína
LDL, comúnmente llamada “colesterol malo”. Desde
este punto de vista, la conserva de atún en aceite es
un alimento que tiene unas propiedades muy interesantes en la dieta
occidental porque el atún es un alimento rico en ácidos
grasos poliinsaturados que ayuda a equilibrar el perfil lipídico
de nuestra dieta, especialmente cuando el aceite de cobertura es rico
en ácidos grasos monoinsaturados. Además del aceite de oliva, cuyos efectos beneficiosos sobre
la salud cardiovascular son indiscutibles, por su elevado contenido
en ácidos grasos monoinsaturados y por la presencia de antioxidantes,
todos los aceites vegetales son bajos en ácidos grasos saturados,
con la excepción del aceite de coco y el de palma. Por este
motivo, los aceites de coco y los de palma, no son considerados
desde el punto de vista dietético como grasas “vegetales” si
no que se parecen mucho más a la grasa animal, ya excedentaria
en la dieta occidental. Desde el punto de vista bioquímico,
la estructura de estos aceites es también similar a la de las
grasas animales, con un elevado contenido de ácidos grasos saturados
en la posición beta de los triglicéridos. Este hecho
no tenía hasta el momento mucha importancia en el contexto
europeo porque estas grasas no son de uso habitual (además la
grasa de coco es sólida a temperatura ambiente). Sin embargo, el
aceite de palma, producido en las zonas tropicales del planeta, es de
uso habitual en determinadas regiones como Asia, Centroamérica ó África.
La progresiva liberalización del comercio mundial puede suponer
que el consumidor europeo empiece a incluir inconscientemente en su dieta
un producto rico en grasa saturada (conserva de atún en aceite),
ahondando más en el desequilibrio nutricional existente. |